lunes, 14 de septiembre de 2026

BIENVENIDOS A UN NUEVO CURSO 2026-2027

Con el final del verano, viene la vuelta al cole.  Aunque para muchos niños y niñas supone reencontrarse con sus amistades, recuperar rutinas conocidas y descubrir nuevos aprendizajes, para otros es un período marcado por la ansiedad, el nerviosismo y el miedo a lo desconocido. Cambiar el ritmo, separarse de sus figuras de referencia o adaptarse a un nuevo entorno educativo puede generar un auténtico torbellino emocional, especialmente, entre quienes ya son sensibles a los cambios o han tenido experiencias escolares difíciles.

A continuación, recogemos algunos consejos y pautas dirigidas a las familias para preparar con éxito la vuelta al cole:

Recomendaciones generales para todos los niveles educativos
1. Reactiva rutinas con antelación

Reinstaurar progresivamente hábitos como las horas de sueño, las comidas y los tiempos de estudio, al menos, dos semanas antes del primer día, reduce el «shock» que produce madrugar de nuevo y favorece la adaptación del ritmo circadiano. Del mismo modo, retomar paulatinamente los límites en el uso de pantallas contribuye a regular la higiene del sueño y el nivel de alerta durante la mañana. Más que centrarse únicamente en limitar minutos de pantalla, las recomendaciones actuales insisten en establecer un plan familiar de uso digital, adaptado a las rutinas y valores de cada hogar, que priorice el sueño, la actividad física, la convivencia presencial y la calidad de los contenidos.

2. Recupera hábitos saludables

La evidencia muestra que la alimentación equilibrada, la actividad física regular y las pausas de descanso son factores protectores frente a la fatiga académica y la irritabilidad. Pequeños cambios —como adelantar la hora de la cena, planificar meriendas nutritivas o incorporar paseos familiares—, ayudan a que el cuerpo y la mente «vuelvan al modo colegio».

3. Organiza materiales y espacios

Preparar con los hijos e hijas la lista de materiales, etiquetar cuadernos y ordenar la mochila, genera sensación de control. Se recomienda también habilitar en casa un rincón de estudio bien iluminado, con los dispositivos necesarios y libre de distracciones. Esta tarea compartida refuerza su sentido de responsabilidad y rebaja la tensión del primer día de clase.

4. Implícales en la planificación

Animar a niños/as y adolescentes a marcar en un calendario los eventos clave (reunión con el tutor, inicio de actividades extraescolares…) promueve la autonomía y reduce la incertidumbre. Este enfoque de «agenda compartida» fomenta la cooperación y la claridad sobre las expectativas, dos factores asociados a un afrontamiento más eficaz.

5. Mantén un clima emocional positivo en la familia

Expertos en salud mental hablan de un «efecto contagio del estrés adulto»: si las figuras de referencia transmiten calma y confianza, los/as menores se sienten más seguros/as. Practicar técnicas de autorregulación —respiración profunda, pausas conscientes o breves estiramientos— modela estrategias que los/as hijos/as pueden imitar.

Pautas para el manejo de la ansiedad y el estrés ante la vuelta al cole.

Es normal que, ante el inicio del curso, los niños y niñas experimenten nervios, inquietud o incluso cambios de humor. Estos sentimientos forman parte del proceso de adaptación a una nueva etapa y, en la mayoría de los casos, desaparecen a medida que se retoman las rutinas. Sin embargo, como madres y padres, podemos acompañarlos de forma activa para que vivan esta transición con mayor seguridad y confianza. A continuación, ofrecemos algunas pautas sencillas y eficaces que pueden ayudar a aliviar el estrés de los y las menores, así como favorecer una vuelta al cole más tranquila y positiva para toda la familia:

1. Escucha activa y validación

Cuando los hijos e hijas expresan temor al cambio de profesor, a la exigencia académica o a posibles conflictos sociales, resulta fundamental escuchar sin minimizar sus emociones. Validar («Entiendo que te preocupe…») y mostrar confianza en su capacidad de superación fortalece su autoeficacia. Evita preguntas que induzcan preocupación («¿Te da miedo la clase de mates?») y utiliza cuestiones abiertas que fomenten su relato espontáneo. Una buena estrategia puede ser abrir conversaciones breves y frecuentes, sin interrogatorios, con preguntas como “¿qué es lo que más te apetece de volver?” .

2. Exposición gradual y ensayos

Visitar el centro antes del inicio de curso, recorrer pasillos, ubicar baño y comedor o, si es viable, conocer el aula y al tutor, son formas de «ensayar» la nueva experiencia. La repetición y el sentido de control han demostrado que reducen los niveles de ansiedad. Incluso practicar el trayecto, bajarse del coche o del autobús y saludar a un compañero/a son ensayos valiosos.

3. Rutinas de relajación y autocuidado

Incorporar actividades placenteras —lectura, música, paseos o yoga— y ejercicios de relajación breve antes de acostarse ayuda a regular el sistema nervioso. Del mismo modo, reservar espacios para el juego no estructurado después de clase amortigua la sobrecarga cognitiva.

4. Plan de afrontamiento compartido

Diseñar con ellos un «kit de calma» (tarjetas con respiraciones guiadas, dibujos que evoquen seguridad o frases de autoánimo) puede ayudarles a recurrir más fácilmente a recursos internos cuando sientan tensión. En el centro escolar, pactar con el/ la docente la posibilidad de solicitar un breve descanso o acudir a un punto tranquilo, puede facilitar la autorregulación.

5. Evitar que la ansiedad derive en evitación escolar

Cuando el malestar lleva al niño, niña o adolescente a evitar la asistencia al centro, es importante no interpretar la situación únicamente como desobediencia o falta de voluntad. La evitación escolar suele estar vinculada a ansiedad, síntomas físicos inespecíficos o dificultades sociales, por lo que requiere una respuesta coordinada entre familia, centro educativo y profesionales de referencia. En estos casos, es recomendable hablar con el profesorado, la dirección o el personal de orientación para planificar el retorno y sostener la asistencia con apoyos adecuados.

6. Apoyo profesional cuando sea necesario

Dolores de estómago recurrentes, llanto persistente o rechazo extremo a ir al colegio pueden indicar un problema de ansiedad significativo. Si la resistencia se prolonga y afecta a otros ámbitos de la vida del niño/a o adolescente, es recomendable consultar a un profesional de salud mental experto en infancia para establecer estrategias terapéuticas tempranas, como un psicólogo.

Los y las psicólogos/as educativos son profesionales que cuentan con la formación para detectar problemas de ansiedad en niños/as y adolescentes —desde el miedo a la separación hasta la ansiedad social o el temor al rendimiento académico, entre otros—, y aplicar estrategias basadas en la evidencia, como la terapia cognitivo-conductual, la desensibilización gradual o el entrenamiento en regulación emocional. Además de intervenir directamente con los/as menores, el/la profesional de la psicología ofrece orientación a padres y docentes, promoviendo respuestas empáticas y eficaces que favorecen un entorno seguro y previsible. Esta intervención temprana y adaptada a cada caso, no solo alivia el malestar presente, sino que previene la cronificación de los síntomas, el rechazo escolar y el posible desarrollo de otros problemas de salud mental a largo plazo. Así, este/a profesional puede actuar como un agente clave en la promoción del bienestar psicológico y la adaptación positiva al entorno educativo.

Abordar la transición de curso, etapa educativa o de centro.

Comenzar un nuevo curso, el paso de infantil a primaria, de primaria a secundaria o el cambio a un nuevo centro educativo, suponen retos adicionales: otro edificio distinto, normas diferentes o pérdida transitoria de la red social, entre otros. La conexión con el centro educativo es un factor especialmente relevante. Los centros escolar pueden actuar como entornos seguros y de apoyo, y un sentimiento de pertenencia puede ayudar a proteger la salud mental y favorecer el bienestar físico, psicológico, emocional y académico del alumnado. En este sentido, diversos estudios sobre resiliencia, señalan que el sentido de pertenencia, las relaciones sociales sólidas y la participación activa son factores protectores decisivos. A continuación, recogemos algunas claves:

  • Refuerzo de la pertenencia
    • Fomenta que el/la niños/a o adolescente participe en actividades grupales (deportes, música, bibliotecas) para «tejer» vínculos con iguales.
    • Mantén abierta la comunicación familia-escuela y comparte información útil con el profesorado para facilitar el acompañamiento.
  • Expectativas realistas
    • Anímalos a fijar metas alcanzables (por ejemplo, conocer dos compañeros nuevos en la primera semana).
    • Celebra los logros –no solo académicos, también sociales o de organización– para reforzar el sentido de competencia.
  • Modelo de cambio positivo
    • Enfatiza los aspectos estimulantes de la nueva etapa (asignaturas diferentes, nuevos amigos, mayor autonomía) sin negar las dificultades.
    • Utiliza ejemplos de situaciones superadas en el pasado para mostrar que el cambio puede ser una oportunidad de crecimiento.
  • Red de apoyos múltiples
    • Identifica con tu hijo/a a qué adultos puede acudir si necesita ayuda (profesorado, orientador, monitor/a).
    • Coordina esfuerzos con otras familias para compartir recursos y organizar encuentros que fortalezcan la cohesión grupal.
Recomendaciones específicas por etapas educativas.

Cada etapa educativa conlleva retos únicos que requieren un acompañamiento adaptado a la edad y grado de madurez del/de la menor. A continuación, recogemos una serie de orientaciones diferenciadas para educación infantil, primaria y secundaria, dirigidas a facilitar una adaptación saludable y progresiva al entorno escolar:

A) Educación Infantil (3-6 años): seguridad, apego y exploración

Durante esta etapa, la separación del hogar y la adquisición de autonomía básica son los ejes principales de la adaptación escolar. Los/as niños/as de estas edades necesitan sentirse seguros/as para poder explorar y aprender.

Recomendaciones clave:

  • Anticipa con cuentos e imágenes: utilizar libros o juegos que representen la escuela, los/as compañeros/as y el profesorado puede reducir la incertidumbre y normalizar la separación.
  • Realiza visitas al centro: siempre que sea posible, recorrer el aula, los baños y el patio con el niño o niña antes del primer día ayuda a familiarizarse con el entorno.
  • Transiciones breves pero estructuradas: crear rituales de despedida breves y positivos (una canción, un abrazo especial) permite afrontar la separación con menor ansiedad.
  • Valida emociones sin dramatizar: es habitual que surjan lágrimas o resistencia en los primeros días; ofrecer una respuesta calmada, firme y afectuosa facilita el proceso de adaptación.
  • Colaboración con el profesorado: mantener una comunicación fluida con el/a profesor/a permite detectar necesidades individuales tempranas y actuar de forma coherente.
B) Educación Primaria (6-12 años): hábitos, autonomía y relaciones sociales

En estos años, el foco se traslada al desarrollo de rutinas escolares, la organización de tareas y la consolidación de vínculos con los iguales. La identidad académica y social comienza a definirse con más claridad.

Recomendaciones clave:

  • Establece horarios visuales: contar con una rutina visual (dibujos o tablas con las horas de despertarse, hacer deberes o acostarse) refuerza su autonomía.
  • Inclúyelos en las decisiones: permitir que elijan algunos materiales escolares o que colaboren en la preparación de la merienda promueve el sentido de responsabilidad.
  • Refuerza habilidades sociales: recordar normas de convivencia, practicar saludos y fomentar juegos cooperativos puede facilitar las relaciones positivas en clase.
  • Acompañamiento en los deberes: supervisar sin hacer las tareas por ellos/as fomenta la autoconfianza. Se sugiere establecer un horario fijo y pausas breves.
  • Presta atención a posibles cambios conductuales: irritabilidad, somatizaciones o retraimiento pueden indicar dificultades emocionales. Conviene observar estos signos y dialogar con calma.
C) Educación Secundaria (12 años en adelante): identidad, presión académica y autonomía emocional

Durante la adolescencia, la vuelta al cole puede combinar el deseo de independencia con miedos más complejos: presión por el rendimiento y los resultados académicos, pertenencia a grupos, cambios corporales e incluso la toma de decisiones vocacionales.

Recomendaciones clave:

  • Fomenta la comunicación horizontal: establecer espacios regulares de conversación sin juicio (por ejemplo, al compartir una comida) permite que puedan expresar posibles inquietudes.
  • Promueve la organización personal: agendas o calendarios pueden ayudarles a gestionar el tiempo y evitar la procrastinación.
  • Normaliza los errores: frente a la autoexigencia o el temor al fracaso, conviene reforzar la idea de que equivocarse forma parte del proceso de aprendizaje.
  • Establece límites claros con flexibilidad: horarios de estudio, uso del móvil y tiempos de ocio deben consensuarse desde una postura respetuosa pero firme. En el caso del móvil y las redes sociales, conviene combinar límites claros con diálogo. La UNESCO recomienda que la tecnología se utilice en el aula solo cuando apoye claramente el aprendizaje, mientras que estudios recientes advierten de que las prohibiciones aisladas pueden resultar insuficientes si no se acompañan de educación digital, participación del alumnado y criterios compartidos entre familias y centros
  • Apoya su búsqueda de identidad: valorar sus intereses, amistades o decisiones estéticas favorece la autoestima y la integración escolar.
  • Si observas señales de alarma: en casos de aislamiento prolongado, cambios bruscos en el rendimiento, alteraciones del sueño o ideación negativa, puedes consultar con un profesional experto, como un psicólogo. También conviene prestar atención a posibles situaciones de acoso, aislamiento o rechazo por parte de iguales, ya que estos factores pueden intensificar el malestar emocional y dificultar la asistencia regular. De hecho, la evidencia señala que el acoso escolar afecta al bienestar, al rendimiento y a la permanencia escolar, por lo que debe abordarse de forma temprana y coordinada.
Conclusiones.

La preparación de la vuelta al cole va más allá de comprar cuadernos o ajustar el despertador; implica atender necesidades emocionales, reforzar hábitos saludables y tejer redes de apoyo que faciliten la resiliencia. Al combinar rutinas claras, escucha empática, práctica de habilidades de afrontamiento y un acompañamiento gradual en las transiciones, madres y padres ofrecen a sus hijos e hijas un paraguas de seguridad que les permite desplegar todo su potencial académico y socio-emocional. Invertir tiempo en estas estrategias no solo reduce la ansiedad del primer día, sino que sienta las bases para un curso escolar pleno de descubrimientos y bienestar duradero.


¡Feliz vuelta al cole!

Un abrazo

domingo, 7 de junio de 2026

LLEGAN LAS VACACIONES DE VERANO

Buenas tardes familias,

Llegan las vacaciones en familia para ello propongo  que el verano sea una oportunidad de oro para trabajar la autonomía, la gestión del tiempo libre y, sobre todo, para fortalecer el vínculo afectivo sin la presión de los madrugadores ni los exámenes. El reto es transmitiros  que "aprender" en verano no significa llenar la mesa de cuadernillos de deberes, sino integrar el aprendizaje en la vida cotidiana.

Aquí tenéis una propuesta de pautas estructuradas, con un enfoque muy psicológico y pedagógico, incluyendo recursos y enlaces de referencia.

Pautas de Verano para Familias: Guía de Orientación

1. Negociar un "Plan Familiar" flexible (Evitar el caos y la rigidez)

Pasar de una rutina escolar estricta al vacío absoluto descoloca a los niños y estresa a los padres. La clave es el equilibrio.

  • La pauta: Dediquen una tarde al inicio de las vacaciones para rellenar juntos un calendario visual. No se trata de cronometrar el día, sino de estructurar grandes bloques: tiempo de juego libre, tareas del hogar, lectura y salidas en familia.

  • Para saber más: Pueden inspirarse en consejos de organización estival revisando blogs de orientación escolar como el del Colegio Nazaret Oviedo, que insiste en la importancia de moderar las actividades y elaborar planes variados.

2. Convertir el día a día en un laboratorio de aprendizaje

El cerebro no se apaga en verano, pero aprende de otra manera. Las matemáticas y la lectoescritura están en la calle.

  • La pauta: Impliquen a los hijos en situaciones reales. Dejen que sumen los precios en el supermercado, que calculen las proporciones de una receta de cocina o que escriban la lista de la compra. Los juegos de mesa tradicionales son perfectos para trabajar las funciones ejecutivas (atención, tolerancia a la frustración y planificación).

  • Recurso recomendado: Para ideas concretas de cómo transformar los contextos cotidianos en retos educativos, la web de tekman Education ofrece estrategias fantásticas para aplicar tanto en etapas infantiles como de primaria.

3. Gestionar las pantallas con "Alternativas Atractivas"

Prohibir las pantallas por completo suele generar conflicto; el secreto está en que la alternativa sea más divertida que el teléfono o la tableta.

  • La pauta: Creen el "Aburrimiento Creativo". El aburrimiento es el motor de la imaginación. Si un niño se aburre, terminará inventando un juego, dibujando o construyendo algo con cajas de cartón. Establezcan zonas y horarios libres de tecnología (por ejemplo, durante las comidas y una hora antes de dormir).

  • Soporte para padres: Si las familias necesitan pautas más específicas sobre cómo poner límites saludables y fomentar la convivencia, la asociación de orientadores APOCLAM cuenta con guías descargables excelentes de orientación en familia para el periodo estival.

4. Fomentar la lectura por placer (No por obligación)

Si leer se asocia a una tarea escolar obligatoria para "no perder el ritmo", generará rechazo.

  • La pauta: Visiten la biblioteca pública del barrio o del pueblo de vacaciones. Dejen que sean los niños quienes elijan los libros, cómics o revistas que les llamen la atención, aunque estén por debajo de su nivel lector. Lo importante ahora es el hábito y el disfrute.

  • Idea práctica: El equipo pedagógico del Colegio Arenales NClic propone en su decálogo veraniego crear un "diario de verano" o un álbum de recuerdos donde los niños escriban o dibujen lo mejor de cada día, uniendo lectura, escritura y emociones. ¡Espero que os sirvan! ¡Feliz verano!

          Un saludo 

 

domingo, 24 de mayo de 2026

RECURSOS FAMILIAS

Buenas noches,

Os informo de este enlace interesante de recursos recomendado para familias. 

Tiene diversas temáticas que os ayudarán en el día a día.

https://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/ecoescuela/recursosdigitales/recursos-digitales/tematicas-para-familias/

¡Espero que os guste!

Un abrazo

domingo, 1 de febrero de 2026

¿ CONOCÉIS REALMENTE LAS PÁGINAS QUE VEN VUESTROS HIJOS/AS?

 

A veces pensamos que lo tenemos todo controlado y que es imposible que nuestros hijos/as se metan en ciertas páginas en las redes sociales... pero ¿los conocemos de verdad?. ¿ Controlas lo que ven y a qué horas?

Aquí tenéis un ejemplo...

Revisad  lo que ven y lo que escriben en redes sociales a vuestros hijos/as.

Un saludo





sábado, 13 de diciembre de 2025

¡FELIZ NAVIDAD A TODOS/AS!

 ¡ FELIZ NAVIDAD A TODAS LAS FAMILIAS!

¡Deseo que tengáis una feliz Navidad y un próspero año!

No olvidéis que estas fechas son muy significativas y emocionantes a nivel familiar. Siempre hay alguna persona que  falta y te llena de tristeza, pero siempre tienen un hueco en vuestros corazones. Entre todos/as nos podemos ayudar. Un abrazo



domingo, 18 de mayo de 2025

EL RESPETO

 El respeto en la vida diaria

Podemos expresar respeto en nuestro día a día de muchas formas. Hablar con vuestros hijos de las múltiples formas en las que pueden ser respetuosos en su vida diaria les ayudará a ponerlo en práctica. Podéis pedirles que piensen en comportamientos respetuosos, y proponerles vosotros también algunos. Por ejemplo, soy respetuoso cuando:

  • Trato a los demás con consideración. No les discrimino o aparto por considerarles diferentes.

  • Acepto opiniones diferentes a las mías. Debato y digo lo que pienso sin infravalorar a los demás.

  • Me comporto con educación: pido las cosas por favor, agradezco, saludo y me despido.

  • Resuelvo los conflictos hablando, sin violencia verbal o física. Defiendo mis derechos con asertividad.

  • Me dirijo a los profesores con educación y les expreso mis desacuerdos en privado y con calma.

  • Guardo los secretos de los demás y no revelo información privada.

  • No critico a las espaldas ni difundo falsos rumores sobre los compañeros.

  • Soy puntual.

  • Espero mi turno en la cola.

  • No miro el móvil cuando estoy hablando con una persona.

  • Respeto el descanso de los demás por la noche. No grito ni pongo música en la calle de madrugada, ni pongo música alta en espacios públicos.

  • Valoro y aprecio el trabajo y esfuerzo de otros: la comida que ha preparado mi madre o padre, el trabajo que ha presentado en público un compañero de clase, etc.

  • Cumplo con las leyes y normas, sigo las instrucciones de los agentes de la autoridad.

  • Mantengo la ciudad limpia: tiro la basura a la papelera, no pinto las paredes, recojo las heces de mi perro, etc.

  • 2. ¿Cuándo no estoy respetando? Invita a tu hijo a pensar en diferentes formas de ser no ser respetuoso. Para ello, haced una lluvia de ideas sobre todas las formas que se os ocurran en las que una persona puede ser irrespetuosa. Anotadlas en una pizarra o en una hoja y agrupad las que son parecidas. Analizad y reflexionad juntos sobre las distintas maneras en que podemos ser irrespetuosos. Estos son ejemplos de comportamientos irrespetuosos:
✓ No responder cuando te saludan. ✓ Gritar a tus padres o ignorarles cuando te hablan. ✓ Hacer faltas intencionalmente a un jugador durante un partido. ✓ Empujar a alguien para pasar. ✓ Burlarse y ridiculizar a una persona por su condición física. ✓ Reírse o infravalorar a una persona por ser mayor. Llamarle viejo de forma despectiva.
✓ Grabar a una persona con el móvil y difundirlo sin su consentimiento. Difundir fotos privadas. ✓ Tomar un refresco en la calle y dejarlo en el suelo. ✓ Hablar en clase mientras el profesor está explicando o pidiendo silencio. ✓ Reírse de un compañero que está exponiendo un trabajo en clase. Ridiculizar su trabajo o no aplaudirle. ✓ Hacer daño a un animal.

 

El respeto en las redes sociales merece especial atención. El rápido desarrollo de la tecnología y las comunicaciones ha permitido que los jóvenes tengan acceso a numerosas aplicaciones comunicativas. Interactuar a través de chats y redes sociales está a la orden del día. Desgraciadamente, es habitual que los adolescentes se insulten y desprecien a través de las redes sociales, se burlen unos de otros o se amenacen.
La distancia y la invulnerabilidad que las redes sociales les dan les hace sentirse más confiados para escribir sin respeto ni autocontrol. Algo que quizá no se atreverían a decir en persona, sí lo hacen a través de un chat. De hecho, estas conductas no son exclusivas de los adolescentes. Si revisamos chats en los que intervienen adultos, también vemos esta tendencia a faltar al respeto fácilmente.
Es muy importante enseñar a nuestros hijos que este tipo de conductas, que pueden parecerles inofensivas, son una grave falta de respeto hacia la otra persona. Hay que recordarles que detrás de la pantalla hay una persona real, con sentimientos, que está recibiendo esos mensajes. Es necesario pensar antes de escribir y cuidar bien lo que decimos porque puede tener consecuencias graves tanto para la otra persona, como para nosotros mismos.

3. Reflexionando sobre el respeto en casa
Pídele a tu hijo que piense y anote distintas formas de no ser respetuoso con vosotros (sus padres) y consigo mismo, y reflexionad sobre sus respuestas: ¿Qué consecuencias tiene para él y para vosotros? ¿Se podría comportar de otra manera? ¿Cómo? Agradece a tu hijo su participación y el ejercicio de sinceridad que hace al responder abiertamente.

4. Discutiendo situaciones “problema”

Esta actividad ayudará a vuestro hijo reflexionar sobre las consecuencias positivas y negativas de no ser respetuoso y a comprender que ser una persona respetuosa nos trae consecuencias positivas a nosotros mismos y a los demás. Propón a tu hijo situaciones concretas en las que se falta el respeto y analizad las consecuencias que tiene tanto para la persona que se comporta, así como para los demás. Anímale también a que él mismo proponga situaciones concretas. Después, pídele que piense en un comportamiento alternativo respetuoso para resolver la situación inicial.

Podéis seguir estos pasos:

SITUACIÓN PROBLEMA-CONDUCTA IRRESPETUOSA-CONSECUENCIAS NEGATIVAS-PARA MÍ-PARA OTROS/AS.

SITUACIÓN PROBLEMA-CONDUCTA RESPETUOSA-CONSENCUENCIAS POSITIVAS-PARA MÍ-PARA OTROS/AS.

 

Ejemplos de situaciones “problema” que podéis plantear a vuestros hijos:
1. Has sacado un 4 en un examen y crees que el profesor/a lo ha corregido mal y deberías haber aprobado.
2. Tus padres te dicen que tienes que estar de vuelta en casa a las 22h después de salir y a ti te gustaría regresar más tarde.


5. Las normas familiares

Para desarrollar el valor del respeto es importante que ayudes a tu hijo a cumplir las normas familiares.


6. Juegos de mesa

En la adolescencia la diversidad y variedad de los juegos de mesa abre múltiples escenarios para pasar un rato agradable en familia o entre amigos. Serán, además, un ejercicio de respeto de las normas y de desarrollo de habilidades para solucionar problemas. Os sugerimos 6 juegos de mesa para vuestros hijos adolescentes:

- Rescate de Devir (cooperación). Lo encuentras aquí
- El desierto prohibido de Devir. Lo encuentras aquí
- Dixit de Asmodee (empatía, creatividad y diversidad). Lo encuentras aquí
- Feelinks de Mercurio (empatía y reflexión). Lo encuentras aquí
- Quorum (educación en valores). Lo encuentras aquí
- Party & co extreme 3.0 de Diset. Lo encuentras aquí

BIENVENIDOS A UN NUEVO CURSO 2026-2027

Con el final del verano, viene la vuelta al cole .   Aunque para muchos niños y niñas supone reencontrarse con sus amistades, recuperar ruti...